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BIOENERGIA
LA ENERGIA DEL CUERPO HUMANO
La energía del cuerpo humano, la bioenergía, es una compleja red de estructuras y órganos con diversas funciones. Al igual que la materia corporal es vital y necesita mantenimiento.
Nuestro organismo es una maquinaria de alta tecnología biológica compuesto de varios cuerpos; la mayoría ellos grandes desconocidos para la cultura occidental porque son energéticos, no se ven, son difíciles de medir y estudiar.
Medicinas ancestrales como la China, la Ayurveda y la Therapidya ya consideraban la bioenergía como parte esencial de nuestra salud y tenían métodos de diagnóstico y tratamiento. Existen gráficos milenarios representando ubicación y funciones de distintos órganos y estructuras energéticas del organismo humano.
La bioenergía es un campo generador de interconexiones: conecta órganos, conecta funciones vitales invisibles para el ojo desentrenado, nos conecta con el entorno, nos conecta con canales de información cuántica, genera campos electromagnéticos, genera ondas vibratorias...
Si pudiéramos ver todas estas redes y campos nos maravillaríamos con un espectáculo de luces de colores brillando en distintas intensidades y formas dentro y alrededor de nuestro cuerpo.
Existen: campos, estructuras (geométricas y de otras índoles), centros, órganos, flujos, canales, esferas, vórtices y conexiones energéticos. Aquí se describen algunos de éstos:
AURA. Campo de energía que rodea el cuerpo y puede llegar a extenderse varios metros
CUERPO MECÁNICO ENERGÉTICO: Estructura en forma de malla, con cuerdas, ubicado dentro del cuerpo físico y que ocupa todo el volumen de éste.
CORRIENTES GEOMÉTRICAS INTERNAS: Circuitos de energía que forman figuras geométricas dentro de nuestro cuerpo físico.
CORRIENTES GEOMÉTRICAS EXTERNAS: Centros de energía que forman figuras geométricas fuera y alrededor de nuestro cuerpo físico.
CHAKRAS: Centros energéticos ubicados a lo largo de la espina dorsal y en diversos puntos del cuerpo físico como manos, pies, orejas, etc.
MERIDIANOS: Canales energéticos que forman una red en el cuerpo por la cual fluye energía vital.
SISTEMA NERVIOSO: Conjunto de células especializadas en la conducción de señales eléctricas por todo el cuerpo. Alberga neuronas y células gliales.
ESFERAS MENTALES: Ubicadas en la cabeza. Cada una contiene cualidades específicas de información que conducen diferentes capas de pensamiento o dimensiones de la realidad.
SAKIA: Halo o aureola de energía ubicado sobre la cabeza.
CINTAS RELACIONALES: Cinta de energía, ubicada en el centro de la espalda encima de la zona lumbar. Se conecta con la espalda de las personas con las que tenemos relación o un vínculo.
TOROIDE: Campo energético en forma de toroide, hay varios, de distintos tamaños. P.e. uno grande que cubre el cuerpo físico, otro menor alrededor del corazón: generado por los impulsos electromagnéticos de éste.
Las emociones, los pensamientos, los gestos y la postura corporal generan una serie de reacciones energéticas que influyen en nuestro organismo, en nuestro entorno y en nuestro bienestar. En el día a día acumulamos cargas energéticas que si no se eliminan se acaban estancando y crean bloqueos que desequilibran el funcionamiento del organismo, lo que implica mal estar físico y mental.
Las emociones fuertes, las preocupaciones, situaciones traumáticas, hábitos destructivos, entornos hostiles, pensamientos negativos, etc. tienden a acumularse dentro de nuestro organismo en forma de bloqueos energéticos que impiden el correcto funcionamiento de la bioenergía, lo que a la larga resulta en un cuerpo físico enfermo.
La mente también se ve afectada por estos bloqueos, el flujo energético se desestabiliza y genera malestar emocional: sentimientos de estar limitado, atascado, con miedos, falto de confianza o ganas para resolver las situaciones del día a día.
Este desequilibrio energético hace que nuestro organismo emita unas frecuencias densas y poco propicias para vivir en armonía. Los pensamientos y sentimientos abrumadores atraen más situaciones abrumadoras a nuestra realidad. La frase popular “todas las desgracias vienen juntas” define a la perfección el funcionamiento efecto/causa vibracional; ocurre una desgracia, uno se sume en la preocupación, desesperación, frustración, miedo… eso genera una vibración que sale de dentro y se expande al entorno atrayendo esas mismas frecuencias como un imán y las desgracias se empiezan a suceder: se rompe la nevera, se pincha una rueda, cancelan un vuelo importante, se pierde un buen cliente…
Ocurre lo mismo al emitir frecuencias elevadas: un sueño se hace realidad y la frecuencia vibratoria cambia, aparecen sentimientos y pensamientos de alegría, de esperanza, ilusión, fuerza y confianza para seguir adelante; es como ir conduciendo por una calle larguísima y todos los semáforos se van poniendo verdes, se rueda sin parar, fluyendo hasta el final. Todo sale bien, se abren puertas, prosperan los proyectos, hay armonía en la familia y cuando no es así, se afronta con aplomo, entereza, predisposición y gratitud por el aprendizaje.
¿Y como propiciamos y mantenemos las altas frecuencias? Hay muchos métodos, AiA Clic propone dos, a través de balances energéticos y a través de cursos para aprender sobre el cuerpo humano.
Eliminar los bloqueos energéticos, conocer y dar los cuidados necesarios a nuestra bioenergía propician bienestar general: un cuerpo saludable, una mente equilibrada y coherencia entre pensar – sentir – actuar.


